sábado, mayo 14, 2016

La democracia participativa y real ya no es una utopía

Todos los días diferentes diarios locales y mundiales ofrecen noticias sobre corrupción en los diferentes niveles tanto públicos como privados; generalmente sean que la corrupción esté en lo público o en lo privado, los recursos que se terminan perdiendo y que no se recuperan, corresponde a recursos que hemos puesto todos como ciudadanos, de un modo u otro.

Pero cada cierto tiempo, tenemos la oportunidad de elegir nuevos gobernante, y se esperaría que las cosas cambiaran, que luego de tantos siglos algo se hubiera aprendido, pero al final parece ser que nada cambia.

En Colombia, una frase de cajón muy usada es: "somos un país sin memoria", pero, ¿acaso el mundo occidental no tiene memoria? (no digo del mundo oriental, porque lo desconozco por completo), si los escándalos de corrupción, pasan por Colombia, Venezuela, Brasil, países de Europa, Estados Unidos, etc.

Quizá además de que no tenemos memoria, lo que nos falta es tener educación en política, la democracia no tiene sentido si los ciudadanos no tienen/tenemos autonomía, y no hay forma de tener autonomía sino tenemos educación de calidad, que nos permita formar nuestro criterio. Claro, hoy en día es mucho más fácil acceder a la educación y aún más sencillo a la información, pero se debe crear una cultura que invite a que la gente se interese más por la política, que al final del día incide en múltiples aspectos de nuestras vidas.

Por lo anterior, considero que la educación básica (léase primaria y secundaria) tiene que abordar esos aspectos, tiene que precisar más en que conozcamos aspectos tanto de la política como de la administración pública, para que como ciudadanos podamos juzgar las propuestas de los candidatos, evaluar si estas son plausibles y vigilar su cumplimiento. Es necesario que aprendamos el poder que tenemos como ciudadanos, que comprendamos que los funcionarios públicos están para servir a los intereses de los ciudadanos y no al empresario o político de turno.

Una ciudadanía más activa y empoderada en esta era de información es cada más posible. En esta era, también será necesario que reflexionemos sobre la necesidad de la democracia representativa; con el avance de la tecnología, cada día es más fácil que los ciudadanos podamos opinar y decidir sobre los temas que nos atañen. Sí, hoy ya es posible que los ciudadanos seamos consultados para aprobar X o Y ley, ya no es necesario que solo unos pocos decidan, hoy todos podemos decidir

Por tanto, ya es hora de que esa democracia representativa que hemos tenido históricamente, evolucione y pase a ser una democracia participativa, con ciudadanos autónomos, una verdadera democracia, no el intento de democracia que tenemos hoy. 
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